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Acacia de vaina orejuda: una amenaza invasora para Florida

Sara Salgado MacDonald, Telmah Telmadarrehei yCarey Minteer


Esta publicación está dirigida a administradores de tierras, conservacionistas, educadores y miembros del público interesados en las especies invasoras en Florida. Su objetivo es ofrecer información práctica sobre la biología, distribución, riesgos ecológicos y estrategias de manejo relacionadas con la .

Introducción

Las plantas invasoras pueden tener efectos devastadores en los ecosistemas naturales de Florida, ya que alteran las comunidades de plantas nativas y reducen la biodiversidad. Entre ellas destaca la Acacia auriculiformis A. Cunn. ex Benth. (Fabaceae), conocida en inglés como earleaf acacia y en español como . Este es un árbol caducifolio de rápido crecimiento originario de Australia, Papúa Nueva Guinea e Indonesia.

Esta especie crece en zonas de baja elevación de regiones tropicales y subtropicales, típicamente a lo largo de riberas de ríos y en lugares con una capa freática alta (Morton, 1985). Fue introducida en Florida como planta ornamental a principios del siglo XX y desde entonces se ha propagado por diversas zonas del estado (Fig. 1 A y B), donde amenaza plantas nativas y hábitats sensibles como los Everglades de Florida, uno de los ecosistemas de humedales más grandes del mundo (Langeland and Burks, 1998; Sklar et al., 2005).

Foto A, lado izquierdo, muestra un árbol creciendo junto a una cerca de malla metálica, con un cielo nublado de fondo. Foto B, lado derecho, muestra un área boscosa con un camino de piedra caliza en primer plano y un área cercada con un cielo azul brillante.
Figura 1. Acacia auriculiformis, planta invasora en Florida. A) árbol de en Fort Pierce; B) Población de árboles de en el sur de Nápoles (Naples, FL).
Crédito: S. Salgado MacDonald, UF/IFAS.

Descripción de la planta

Este árbol invasor crece rápidamente hasta alcanzar una altura de 24 a 27 metros (80–90 pies), con un diámetro de tronco de hasta 50 cm (20 pulgadas). Sus troncos y ramas quebradizos, junto con sus raíces superficiales extendidas por la superficie del suelo, hacen que la planta sea estructuralmente débil. Típicamente tiene un solo tronco sin espinas, aunque algunos ejemplares desarrollan múltiples tallos con ramas delgadas hacia las puntas. La corteza es de color grisáceo a blanquecino y desarrolla grietas verticales a medida que el árbol envejece (Fig. 2 A). Las hojas son alternas, lineales o en forma de lámina, levemente curvadas, con venas paralelas (Fig. 2 B). La produce flores en espigas de color amarillo brillante, que aparecen solas o en grupos en las axilas de las hojas. La floración ocurre desde la primavera hasta el otoño (Fig. 2 C). Los frutos son vainas retorcidas con forma de oreja que cambian de verde a marrón al madurar (Fig. 2 D). Cuando la vaina se abre, las semillas aplanadas y circulares cuelgan de filamentos en espiral de color naranja brillante llamados arilos (Fig. 2 E) (Minteer et al., 2020; Morton, 1985).

Collage fotográfico que muestra diferentes partes de un árbol. Las fotos están señaladas por letras. Letra A corteza, B hojas verdes con yemas, C racimos de flores amarillas, D vainas de semillas de acacia de hoja de oreja y E vainas de semillas marrones y curvadas que muestran las semillas en su interior.
Figura 2. Acacia auriculiformis. A) corteza del árbol; B) hojas alternas y lineales; C) flores en espiga de color amarillo brillante; D) vainas: verdes cuando están inmaduras y marrones al madurar; E) semillas colgando de la vaina.
Crédito: S. Salgado MacDonald, UF/IFAS.

¿Por qué la es un problema?

La posee características que favorecen su éxito como especie invasora, entre ellas su rápido crecimiento, alta producción de semillas, madurez reproductiva temprana, elevada tasa de germinación y dispersión facilitada por herbívoros, alta supervivencia en planicies inundables y zonas costeras, y capacidad para crecer en suelos pobres mediante la fijación de nitrógeno (Davis et al., 1997; Minteer et al., 2020). Sin embargo, investigaciones recientes han documentado la presencia de un depredador de semillas nativo, el Stator limbatus, en semillas de en Florida. En un estudio realizado durante tres años, el S. limbatus infestó entre el 14,8 % y el 22,7 % de las semillas, y ninguna de las semillas infestadas germinó, en comparación con una germinación del 95,8 % de las semillas no infestadas (MacDonald et al., 2025b).

Debido a su impacto ecológico, el Florida Invasive Species Council (FISC) la ha clasificado como una planta invasora de categoría I (FLEPPC, 2019). Esta categoría se reserva para especies no nativas que alteran las comunidades de plantas nativas al desplazar especies nativas, modificar la estructura o función ecológica de los ecosistemas o hibridarse con especies nativas. Sin un manejo adecuado, la podría propagarse de manera descontrolada, especialmente en ecosistemas sensibles como los Everglades(Boland et al., 1990).

Métodos actuales de control

Los métodos más comunes para controlar esta planta incluyen la remoción manual de plántulas, la tala de árboles maduros y la aplicación de herbicidas. El UF/IFAS Center for Aquatic and Invasive Plants recomienda utilizar una mezcla de 50 % de Garlon 3A (triclopir amina) y 10 % de Milestone (aminopiralida) en tocones recién cortados, así como 10 % de Garlon 4 (triclopir éster) para tratamientos de corteza basal (Center for Aquatic and Invasive Plants, 2025). Sin embargo, estos métodos solo son prácticos a pequeña escala. Los altos costos de mano de obra, la necesidad de realizar aplicaciones repetidas de herbicidas y la dificultad de acceder a las plantas cercanas a ríos y zonas costeras hacen que los métodos de control mecánico y químico sean costosos y poco eficaces a largo plazo (Harris, 1988).

Propagación potencial e impacto ecológico

La tiene potencial para expandirse aún más en el sureste de Estados Unidos, especialmente en regiones con condiciones ambientales favorables (MacDonald et al., 2025a). Sus características invasoras presentan importantes desafíos para los ecosistemas y la biodiversidad, ya que pueden:

  • Alterar el ciclo del nitrógeno
  • Competir con especies nativas
  • Reducir la calidad del hábitat
  • Interrumpir procesos ecológicos

Modelado de nicho ecológico (ENM) para predecir la distribución de especies

¿Qué es un ENM?

El modelado de nicho ecológico (ENM, por sus siglas en inglés) es una herramienta que ayuda a determinar la distribución geográfica de una especie mediante el análisis de las condiciones ambientales donde se sabe que está presente (Phillips et al., 2006). El ENM utiliza datos de presencia de la especie y factores ambientales, como variables climáticas, para predecir dónde podría establecerse una especie y convertirse en un problema (Phillips et al., 2006; Sutton and Martin, 2022).

ENM para

Los investigadores han utilizado el ENM para predecir la distribución potencial de la en el Caribe, Centroamérica y América del Norte (Fig. 3) (MacDonald et al., 2025a). El modelo indica que diversas regiones presentan condiciones climáticas adecuadas para la , incluyendo Florida y Luisiana en Estados Unidos, así como México, Belice, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá.

Aunque la suele crecer en áreas con capas freáticas altas, no ha sido reportada en el ecosistema de los Everglades. Esta ausencia aparente podría deberse a la limitada cantidad de estudios o al subregistro de la especie en esta región extensa y de difícil acceso.

 

Mapa que muestra la idoneidad del hábitat para la acacia de hoja de oreja (*Acacia auriculiformis*) en América del Norte, América Central y el Caribe; las áreas rojas indican una idoneidad alta y las azules, una idoneidad baja. Los puntos negros representan las ubicaciones de su distribución actual.
Figura 3. Proyecciones del modelo de idoneidad del hábitat para la en América del Norte, Centroamérica y el Caribe. Las áreas en rojo indican una alta idoneidad y las áreas en azul indican una baja idoneidad. Los puntos negros representan la distribución actual de la especie (MacDonald et al., 2025a).
Crédito: MacDonald et al, UF/IFAS.

 

Recomendaciones de manejo

Detección temprana y respuesta rápida (EDRR por sus siglas en inglés): es crucial detectar nuevas infestaciones de lo antes posible para evitar que se establezcan y se propaguen.

Erradicación y control: existen varios métodos para manejar poblaciones establecidas de :

  • Remoción manual o mecánica de plántulas y árboles maduros

Control biológico: los investigadores están estudiando el uso de enemigos naturales coevolucionados, como el escarabajo defoliador Calomela intemerata y una avispa formadora de agallas del género Trichilogaster, como posibles agentes de control biológico de la (Minteer et al., 2020). La petición de TAG para Calomela intemerata se encuentra actualmente en proceso y será presentada próximamente. El TAG (Technical Advisory Group for Biological Control Agents of Weeds) es un comité de científicos y expertos que asesora al USDA sobre la seguridad y el mérito científico de los agentes de control biológico propuestos. Las investigaciones sobre Trichilogaster continúan, y podrían producirse liberaciones potenciales alrededor de 2028, dependiendo de la aprobación regulatoria.

Concienciación pública y educación: es importante educar al público y a las partes interesadas sobre los riesgos de esta planta invasora, alentando a las personas a reportar avistamientos y tomar medidas para evitar su propagación.

¿Qué podemos hacer al respecto?

Ayúdenos a continuar reportando la presencia de . Únase a nuestro proyecto en iNaturalist y reporte sus avistamientos en la página de iNaturalist, disponible mediante el código QR que aparece inmediatamente debajo de este párrafo.

Si no está seguro de que se trate de , envíe una fotografía de todos modos. Nuestro equipo puede ayudarle a identificarla.

Para más información, consulte las siguientes publicaciones de EDIS:

Enemigos naturales y control biológico, https://edis.ifas.ufl.edu/publication/IN977 Biological control of weeds: Is it safe?, https://edis.ifas.ufl.edu/publication/IN1342

Conclusión

La (Acacia auriculiformis) es una planta invasora perjudicial que amenaza el entorno natural de Florida; cambia el hábitat, compite con las plantas nativas y altera el equilibrio ecológico de los ecosistemas.

Las investigaciones indican que esta especie podría expandirse a otras regiones del sureste de Estados Unidos y más allá, lo que hace urgente tomar medidas. Para combatir esta planta invasora, necesitamos actuar rápidamente mediante la detección temprana de nuevas poblaciones, su eliminación y la exploración de nuevos métodos de control, como la introducción de enemigos naturales específicos de la especie.

La educación y la concienciación pública también son fundamentales para fomentar la participación de la comunidad. La investigación continua, especialmente sobre métodos de control biológico, es esencial para encontrar soluciones sostenibles a largo plazo para el manejo de la . Actuando juntos, podemos proteger la belleza natural de Florida, un árbol a la vez.

Referencias

Boland, D.T., Pinyopusarerk, K., McDonald, M.W., Jovanovic, T., Booth, T.H., 1990. The habitat of (Acacia auriculiformis) and probable factors associated with its distribution. Journal of Tropical Forest Science 3, 159–180.

Center for Aquatic and Invasive Plants [WWW Document], 2025. URL https://plant-directory.ifas.ufl.edu/plant-directory/acacia-auriculiformis/ (accessed 4.3.25).

Davis, S.M., Ogden, J.C., Park, W.A. (Eds.), 1997. Everglades: the ecosystem and its restoration. CRC Press, Boca Raton, Florida.

FLEPPC, 2019. Florida exotic pest plant council 2017 invasive plant list.

Harris, P., 1988. Environmental impact of weed-control insects. BioScience 38, 542–548. https://doi.org/10.2307/1310762

Langeland, K.A., Burks, K.C., 1998. Identification and biology of non-native plants in Florida’s natural areas. University of Florida Institute of Food and Agricultural Sciences.

MacDonald, S.S., Le Falchier, E.J., Campbell, L.P., Zonneveld, R., Minteer, C.R., 2025. Climatic suitability and potential distribution of earleaf acacia and its candidate biological control agent Trichilogaster sp. Biological Control 105757. https://doi.org/10.1016/j.biocontrol.2025.105757

MacDonald, S.S., Telmadarrehei, T., Smith, M.C., Minteer, C.R., 2025. First record of native seed beetle Stator limbatus (Coleoptera: Chrysomelidae) on invasive earleaf acacia in Florida. Florida Entomologist 108(1), 20250017. https://doi.org/10.1515/flaent-2025-0017.

Minteer, C.R., Smith, M.C., Madeira, P., Goosem, C., Zonneveld, R., Makinson, J., Wheeler, G.S., Purcell, M., 2020. Is biological control for earleaf acacia (Acacia auriculiformis) feasible in the United States? Biocontrol Science and Technology 30, 1275–1299. https://doi.org/10.1080/09583157.2020.1833305

Morton, J.F., 1985. The earleaf acacia, a fast-growing, brittle, exotic “weed” tree in Florida.

Phillips, S.J., Anderson, R.P., Schapire, R.E., 2006. Maximum entropy modeling of species geographic distributions. Ecological Modelling 190, 231–259. https://doi.org/10.1016/j.ecolmodel.2005.03.026

Sklar, F.H., Chimney, M.J., Newman, S., McCormick, P., Gawlik, D., Miao, S., McVoy, C., Said, W., Newman, J., Coronado, C., Crozier, G., Korvela, M., Rutchey, K., 2005. The ecological–societal underpinnings of Everglades restoration. Frontiers in Ecology and the Environment 3, 161–169. https://doi.org/10.1890/1540-9295(2005)003[0161:TEUOER]2.0.CO;2

Sutton, G.F., Martin, G.D., 2022. Testing MaxEnt model performance in a novel geographic region using an intentionally introduced insect. Ecological Modelling 473, 110139. https://doi.org/10.1016/j.ecolmodel.2022.110139