Introducción
La primera publicación de la serie Competencias Interculturales proporciona información y recomendaciones valiosas para involucrar a un público diverso mediante la comprensión y la aplicación de estilos de comunicación cultural de alto y bajo contexto.
La evolución demográfica de los Estados Unidos remarca la urgencia de que los profesionales de la Extensión prioricen las habilidades de comunicación intercultural, especialmente con la llegada continua de trabajadores migrantes (Diaz et al., 2022). En 2022, 46,2 millones de inmigrantes residían en los Estados Unidos, representando el 13,9 % de la población. Aunque este porcentaje es ligeramente inferior a la población inmigrante más alta registrada del 14,8 %, establecida en 1890, es superior al 13,7 % registrado en 2019 antes del inicio de la pandemia de COVID-19 (Migration Policy Institute, 2024).
Los educadores de Extensión deben mejorar su preparación para atender a un público cada vez más diverso. Esto incluye buscar estrategias para apoyar las necesidades de la gente y desarrollar competencias interculturales prácticas, especialmente en comunicación (Díaz et al., 2022; Díaz et al., 2019; Suárez et al., 2020).
Este artículo aborda un aspecto fundamental de las competencias interculturales: comprender las diferencias de comunicación en contextos alto y bajo. Además, el artículo proporciona información sobre cómo adaptar los estilos de comunicación para conectar mejor con audiencias de diferentes orígenes. Se brindan recomendaciones para los profesionales de Extensión, incluidos los directores de distrito y condado, para integrar la comunicación intercultural en sus planes de desarrollo profesional y diseño de programas.
Comunicación intercultural
La comunicación intercultural es un proceso de interacción con personas o comunidades de diferentes orígenes culturales, que requiere un profundo conocimiento de las costumbres, creencias y métodos de comunicación culturales (Holliday et al., 2021). Dominar la comunicación intercultural es fundamental para desenvolverse eficazmente en un terreno cultural diverso (Martin y Nakayama, 2010).
Los desafíos en la comunicación intercultural a menudo surgen de las diferencias en el lenguaje, la comunicación no verbal y las percepciones culturales. Sin embargo, estos desafíos también presentan oportunidades para el crecimiento personal y profesional a medida que las personas aprenden a cooperar y a apreciar las diferencias culturales (Chen y Starosta, 2000; Suárez et al., 2019).
Culturas de alto contexto y bajo contexto
Los estilos de comunicación varían significativamente entre culturas, en particular en nuestra era global cada vez más interconectada, por lo que resulta esencial comprender estas distinciones y sus orígenes (McKay-Semmler, 2017). Un marco útil para comprender estas diferencias es el concepto de culturas de alto contexto y bajo contexto de Edward Hall, introducido en 1976 y que todavía se utiliza ampliamente como herramienta de enseñanza (Hall, 1976; Hall y Hall, 1990; Hornikx y Pair, 2017; McKay-Semmler, 2017).
Hall propuso que las culturas pueden clasificarse como de alto contexto o de bajo contexto, una distinción que ha seguido siendo influyente durante las últimas cuatro décadas (Hall, 1976; Hall y Hall, 1990). Las culturas de alto contexto suelen ser más colectivistas, valoran mucho la armonía en el grupo y se comunican de forma indirecta. En estas culturas, gran parte del mensaje se entiende a través de señales no verbales y del contexto (Aleassa et al., 2023; Triandis, 1995). Por otro lado, las culturas de bajo contexto tienden a ser más individualistas, con una comunicación directa y clara, enfocada en lo que se dice más que en el entorno (Hofstede, 2001; Kittler et al., 2011).
En las culturas de alto contexto, la comunicación se basa en gran medida en señales implícitas y no verbales, lo que requiere que el oyente deduzca el significado basándose en el contexto. Este estilo a menudo implica una expresión verbal indirecta, donde gran parte del mensaje se transmite a través de gestos, tono y otras ayudas no verbales. Por otro lado, las culturas de bajo contexto priorizan el intercambio de información directa y explícita, donde el mensaje es claro y directo, lo que reduce la necesidad de una interpretación extensa del contexto (Hall, 1976).
Comprender estos estilos de comunicación cultural es fundamental para gestionar de manera eficaz las interacciones interculturales. A continuación, se presentan dos ejemplos que muestran el contraste entre la comunicación de alto y bajo contexto en la implementación de un programa de protección del suelo.
Cultura de alto contexto (por ejemplo, Guatemala)
En una cultura de alto contexto como la de Guatemala, donde la comunicación se basa mucho en las relaciones personales y el contexto, una presentación podría ser más dinámica e involucrar de mayor manera el contexto. Un educador de Extensión podría decir:
"Buenos días a todos. Espero que estén bien. Hoy me gustaría presentarles un nuevo programa de protección del suelo que ha tenido mucho éxito en otras comunidades. Este programa implica varios pasos importantes, que incluyen el análisis del suelo y el uso de correctivos orgánicos. Sería maravilloso escuchar sus opiniones y experiencias, y tal vez podamos programar una demostración práctica en los próximos días".
En este ejemplo:
- El educador comienza con un saludo cálido, fomentando una conexión personal.
- El tema se introduce de una manera más narrativa y relacional.
- El educador invita a recibir comentarios y sugiere una demostración práctica, enfatizando la colaboración y la participación de la comunidad.
Cultura de bajo contexto (por ejemplo, Estados Unidos)
En cambio, en una cultura de bajo contexto como la de Estados Unidos, donde se favorece la comunicación directa, las personas valoran la eficiencia y la claridad en sus interacciones. Pensemos en un educador de Extensión que presenta un nuevo programa de protección del suelo a los agricultores. El educador podría decir:
"Buenos días a todos. Hoy hablaremos sobre un nuevo programa de protección del suelo diseñado para mejorar el rendimiento y la sostenibilidad de los cultivos. El programa incluye tres pasos principales: análisis del suelo, aplicación de correctivos orgánicos e implementación de la rotación de cultivos. Consulte el folleto para obtener instrucciones detalladas. Comencemos con el análisis del suelo".
En este ejemplo:
- El educador ofrece una introducción clara y directa y describe los pasos.
- La comunicación es concisa y directa.
El educador espera que los participantes sigan el folleto y hagan preguntas directas si necesitan aclaraciones.
Estos ejemplos demuestran cómo los educadores de Extensión pueden adaptar sus estilos de comunicación para ajustarse al contexto cultural de su audiencia, mejorando así la eficacia de sus programas y fomentando mejores relaciones comunitarias.
Encontrar el nivel de contexto apropiado
Las personas que provienen de contextos de alto contexto pueden preferir información que les permita conversar y apreciar la oportunidad de hacer preguntas aclaratorias. Por el contrario, las personas de bajo contexto pueden tener dificultades para conversar en exceso y beneficiarse de instrucciones claras y concisas.
Por ejemplo, supongamos que un educador de Extensión de una cultura de bajo contexto ofrece una guía paso a paso sobre análisis de suelos. En ese caso, los agricultores de una cultura de alto contexto podrían sentirse abrumados por la franqueza y preferirían una conversación más detallada con oportunidades para la interacción y demostración práctica. Por otro lado, si el educador de una cultura de alto contexto ofrece una descripción detallada, fomentando las preguntas y el debate sin instrucciones claras paso a paso, los individuos de bajo contexto podrían sentirse perdidos e inseguros de cómo implementar las prácticas.
Los educadores de Extensión pueden determinar el nivel de contexto de su audiencia observando factores clave como la preferencia por la comunicación directa versus la indirecta, la importancia que se le da a las relaciones y el tipo de retroalimentación que se busca. Participar en discusiones preliminares con la audiencia y prestar atención a cómo responden a preguntas puede brindar pistas sobre su estilo de comunicación preferido. Además, los educadores deben considerar factores demográficos y específicos de la industria porque ciertas industrias, como la agrícola, pueden inclinarse hacia un estilo más relacional y de alto contexto, incluso en culturas que suelen tener un contexto bajo.
Para determinar si la audiencia es predominantemente de alto o bajo contexto, los educadores de Extensión pueden utilizar varias estrategias:
- Realizar encuestas de preevaluación: estas encuestas pueden revelar preferencias en cuanto a estilos de comunicación y ayudar a medir la preferencia cultural de la audiencia.
- Observar patrones de comunicación: las interacciones iniciales pueden proporcionar información sobre si la audiencia prefiere explicaciones detalladas o instrucciones directas.
- Busque retroalimentación: solicite periódicamente la opinión de los participantes sobre sus preferencias de comunicación y adáptese a ella.
Encontrar el nivel de contexto adecuado en la comunicación es un desafío importante (Hall y Hall, 1990). Para superar esta brecha, los educadores de Extensión pueden adoptar un enfoque flexible, brindando detalles esenciales y permaneciendo abiertos a preguntas y discusiones, y asegurándose de que todos los participantes comprendan y se sientan cómodos con la información presentada. Por ejemplo, un educador de Extensión podría comenzar con una breve descripción general de los pasos clave involucrados en la prueba de suelo, asegurándose de que las personas de bajo contexto reciban las instrucciones concisas que necesitan. Después de las instrucciones específicas, el educador podría facilitar una discusión o sesión de preguntas y respuestas, invitando a las personas de alto contexto a hacer preguntas y participar en un diálogo sobre el proceso. Además, se pueden incorporar demostraciones prácticas para brindar experiencias de aprendizaje prácticas, que pueden ayudar tanto a las personas de alto contexto como a las de bajo contexto a comprender mejor el material. Este enfoque permite al educador brindar estructura y claridad y, al mismo tiempo, crear espacio para la interacción y la aclaración, acomodándose a las preferencias de comunicación de los participantes de alto y bajo contexto.
Al adaptar los estilos de comunicación al contexto cultural de la audiencia, los educadores de Extensión pueden mejorar el compromiso y la eficacia de sus programas educativos, apoyando las diversas necesidades de su público meta.
También es importante reconocer que, dentro de cualquier cultura, las subculturas pueden exhibir diferentes preferencias de comunicación. Por ejemplo, si bien la cultura guatemalteca puede seguir en general una comunicación de alto contexto, ciertos grupos de la misma (como los productores agrícolas que han pasado años operando en un entorno de bajo contexto) pueden adoptar estilos de bajo contexto debido a su exposición y adaptación a ese sistema (McKay-Semmler, 2017). El contexto de comunicación está influenciado por varios factores, incluidas las normas de la industria, como la agrícola, la dinámica de las relaciones y la interacción entre los patrones de comunicación tradicionales y los que están en evolución.
¿Por qué es importante comprender el contexto?
Evitar los desafíos relacionados con la comunicación de alto y bajo contexto tiene una importancia significativa desde las perspectivas de las personas de culturas de alto y bajo contexto. Mantener las relaciones y la armonía social es primordial para quienes están familiarizados con la comunicación de alto contexto (Croucher et al., 2012). Los malentendidos de la comunicación de bajo contexto pueden dañar las relaciones dentro de la población meta de Extensión, lo que genera riesgos de conflictos y reduce la confianza en los consejos de parte de los educadores de Extensión. Por ejemplo, un educador de Extensión que imparte instrucciones sobre una nueva técnica agrícola en una comunidad de alto contexto puede priorizar la construcción de una relación y la comprensión de las prácticas existentes de la audiencia antes de profundizar en los detalles. Este enfoque indirecto puede fallar si la audiencia de un entorno de bajo contexto espera instrucciones claras y concisas desde el principio.
Además, la comunicación eficaz de mensajes indirectos, esencial en la comunicación de alto contexto, se ve comprometida por los desafíos que plantea la interacción de bajo contexto, lo que conduce a fallas de comunicación e interpretaciones incorrectas (Croucher et al., 2012). Los educadores de Extensión con frecuencia recurren a metáforas, analogías o narraciones para transmitir mensajes en comunidades de alto contexto. Sin embargo, es posible que no se logren los resultados de aprendizaje previstos si la audiencia interpreta estos mensajes de manera literal debido a las preferencias de comunicación de bajo contexto.
Sugerencias para una mejor comunicación
Las siguientes sugerencias pueden tenerse en cuenta al trabajar en un grupo multicultural con culturas de alto y bajo contexto. Las sugerencias pueden enviarse por correo electrónico para que las personas tengan tiempo de reflexionar y responder, o pueden plantearse en la reunión inicial del grupo. Estas sugerencias están diseñadas para ayudar a las personas a explorar sus preferencias de comunicación dentro del grupo para que puedan comprender y alinearse con las expectativas de los demás. El grupo puede mejorar la colaboración y trabajar hacia prácticas de comunicación más efectivas fomentando la comprensión mutua de los diferentes estilos de comunicación.
Sugerencias para comunicadores de alto contexto al comunicarse con comunicadores de bajo contexto en el trabajo de Extensión
- Sea claro y directo: no recurra a metáforas o analogías para explicar una nueva técnica agrícola. Brinde instrucciones paso a paso con fundamentos claros para cada paso.
- Sea directo: no se ofenda por las preguntas directas de un agricultor. Simplemente están buscando información específica para tomar decisiones informadas.
- Exprese sus intenciones con claridad: cuando solicite comentarios de los agricultores, indique explícitamente sobre qué aspectos de su programa desea que comenten. Una instrucción clara garantiza que brinden comentarios relevantes a sus necesidades.
- Pida comentarios específicos: en lugar de preguntar de manera general "¿cómo estuvo el taller?", pregunte "¿qué temas específicos del taller le resultarían más útiles para su trabajo?". Las preguntas específicas fomentan la retroalimentación enfocada y procesable.
- Pida aclaraciones: no dude en pedir a los agricultores que aclaren sus preguntas o inquietudes si su forma directa de expresarse parece confusa. Tómese el tiempo para aclarar las cosas garantizando la comprensión y evitando interpretaciones incorrectas.
Sugerencias para comunicadores de bajo contexto al comunicarse con comunicadores de alto contexto en el trabajo de Extensión
- Adaptar la retroalimentación directa: en lugar de señalar de manera directa los problemas con las prácticas actuales de un agricultor, exprese sus comentarios como sugerencias de mejora o soluciones alternativas que se basen en su conocimiento existente.
- Concéntrese en construir relaciones: tómese el tiempo para comprender la perspectiva y los desafíos del agricultor antes de profundizar en los detalles técnicos. Este tiempo adicional fomenta la confianza y los hace más receptivos a sus consejos de Extensión.
- Lea el lenguaje corporal: preste atención a las señales no verbales, como la incertidumbre o el ceño fruncido. Estas señales pueden indicar inquietudes, incluso si verbalmente están de acuerdo con sus sugerencias.
- Reconocer el acuerdo implícito: si un agricultor parece dudar en estar en desacuerdo abiertamente con un cambio de práctica propuesto, reconozca su perspectiva y ofrézcale oportunidades para discutir posibles inquietudes en privado.
- Utilice preguntas abiertas: en lugar de preguntar "¿entiende?", pregunte "¿cómo podemos adaptar esta recomendación para que se ajuste mejor a sus necesidades específicas?". Las preguntas abiertas alientan a los participantes a dar más detalles y permiten una conversación más fluida.
- Formule las preguntas de manera positiva: en lugar de preguntar "¿está seguro de que este equipo es seguro?", formule la pregunta de la siguiente manera: "¿qué medidas de seguridad tiene actualmente implementadas para el uso de este equipo?" Al formular las preguntas de manera positiva, los profesionales de Extensión pueden evitar parecer demasiado críticos.
Equilibrar la comunicación: estrategias para involucrar a públicos mixtos de alto y bajo contexto en el trabajo de Extensión
- Contenido estructurado con flexibilidad: comience con una presentación estructurada que describa los puntos y pasos clave de manera clara y concisa. Este enfoque está dirigido a comunicadores de bajo contexto que prefieren información directa y específica. Continúe con un segmento más abierto que fomente el debate, las preguntas y el intercambio de experiencias, atractivo para comunicadores de alto contexto.
- Elementos interactivos: incluya actividades dinámicas como sesiones de preguntas y respuestas, debates en grupos pequeños y demostraciones prácticas. Durante estas actividades, fomente la participación invitando a los asistentes a realizar preguntas y compartir sus perspectivas. Este enfoque facilita que los comunicadores de alto contexto se conecten de manera más interpersonal y contextual, al mismo tiempo que llenan la necesidad de claridad e información estructurada de los comunicadores de bajo contexto.
- Mecanismo de retroalimentación de dos estilos: brinde oportunidades para recibir retroalimentación tanto escrita como verbal. Por ejemplo, utilice encuestas o formularios de retroalimentación para comunicadores de bajo contexto y realice debates informales o grupos de discusión para comunicadores de alto contexto. Las múltiples opciones de retroalimentación garantizan que todos los participantes puedan compartir sus puntos de vista de la manera en que se sientan cómodos.
- Comunicación clara y abierta: deje en claro que las preguntas y los debates son bienvenidos en cualquier momento. Destaque que valora tanto las preguntas directas como los comentarios contextualizados y detallados. Esta apertura puede ayudar a cerrar la brecha entre los diferentes estilos de comunicación.
Conclusión
Comprender las culturas de alto y bajo contexto es fundamental para una comunicación eficaz, en particular en el mundo diverso y globalizado de hoy. Como profesionales de la Extensión, es importante que reconozcamos las diferencias culturales en las preferencias de comunicación y adaptemos nuestras preferencias para poder servir mejor al público.
En culturas de alto contexto, donde el contexto juega un papel importante en la comunicación, es importante prestar atención al tono de voz, los gestos y las señales no verbales. Generar confianza y valorar las relaciones interpersonales son componentes clave de la comunicación en estas culturas. Por otro lado, en culturas de bajo contexto, donde se prefiere la comunicación directa y explícita, se priorizan la claridad, la eficiencia y la concisión.
En conclusión, al adoptar los principios de comunicación de alto y bajo contexto e implementar estrategias para mejorar la competencia intercultural, los educadores de Extensión pueden interactuar eficazmente con diversas comunidades, promover la comprensión cultural y facilitar un cambio social positivo.
Referencias
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